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PERSPECTIVA DIGITAL Ricardo Scattini 11/01/2019
Opinión
¿Qué hay de nuevo viejo?
El contexto donde tomamos decisiones y buscamos generar disrupciones innovadoras nos impulsa a conocer qué herramientas y dispositivos no solo están de moda, sino cuáles serán realmente útiles en el mediano plazo.
Aquí, una curaduría de lo nuevo-viejo y lo nuevo-nuevo.

Estamos atravesando la cuarta revolución: la de la información. Desde la llegada del
smartphone, que fue presentado como “un teléfono, un navegador y un iPod”, todo cambió. Y lo que cambió fue que, ahora, los que generan los datos somos los humanos.
En nuestras manos y en los bolsillos tenemos un dispositivo plagado de sensores, conectividad y apps que hacen que nuestra huella digital sea cada vez más grande. Somos una máquina de generar información de calidad, y con el paso del tiempo generaremos más. Y mientras pase más tiempo, tendremos cada vez más dispositivos que generen más datos: desde smartwatches hasta ropa con sensores de movimiento de marcas que, mientras más las usemos, más descuentos nos darán.
Estamos envueltos en un mar de nuevos conceptos y nuevas definiciones: “uberizar”, para romper modelos de negocio; “Big Data”, para hablar de cantidades cuantiosas de datos recolectados de la interacción y la observación; “inteligencia artificial”, para hablar de machine learning; “agile”, para estas nuevas empresas que se adaptan rápido. 
Y en esta realidad de nuevos conceptos, ya hay muchas cosas que hoy han quedado algo viejas. Y aunque siempre parece que nos quedamos sin leer todo el contenido distribuido caóticamente en tabs en nuestro Chrome del celular y de la computadora, tantos tabs abiertos sin leer nos perjudican: ¡se comen toda la memoria RAM del dispositivo! Este es el contexto donde hoy nos vemos en la difícil tarea de tomar decisiones y generar disrupciones innovadoras. Para poder elegir con sabiduría, necesitamos debatir con pares, intercambiar experiencias, frustraciones y reflexiones. Ese intercambio nutre nuestro saber y pareciera acercarnos a ese santo grial de la solución mágica donde –spoiler alert– nunca pareciera que vamos a llegar. ¿Por qué? Porque hoy nos encontramos en un mundo absolutamente volátil… Pero no se preocupen, amigos, hoy vinimos en su rescate. ¿De qué va la cosa? ¿Qué de lo nuevo
es viejo? ¿Qué hay de nuevo, viejo?
Esta es una lista curada de conceptos, tecnologías, tendencias y frameworks de trabajo, pero atención, porque algunas cosas que hoy se están persiguiendo pueden conducir a la pérdida de tiempo.

OMNICANALIDAD
un nuevo-viejo pero con propósito. Como estrategia, la omnicanalidad es un excelente norte. Pero llegar a ello es bastante difícil, y más todavía si se está inmerso en la digitalización de la organización. Coincidimos en que la implementación exitosa de un CRM es un primer paso: centralizar la información es vital. Y quizás es aquí donde la omnicanalidad funciona como estrategia para romper con los silos de información.

PREDICCIONES Y MACHINE LEARNING
lo nuevo-nuevo
Pero luego del CRM, hay que seguir. Y el nuevo desafío en este camino se llama “análisis predictivo”. El marketing digital ya es viejo si no se le pueden agregar capas de predicciones que lean, interpreten y accionen sobre el comportamiento de mis usuarios y clientes. Machine learning es un candidato asegurado para desempeñar esta tarea.

APPS
el último boom que todavía sirve
Desde que salieron las apps en conjunto con los smartphones, todos quisieron la suya. Es cierto: siempre son una solución efectiva y, bien planteadas, pueden ser radicales.
Pero en la naturaleza de las apps encontramos que hay un mundo entero por batallar. Ya sea que estemos hablando de consumo masivo o de aplicaciones internas, el objetivo primario pareciera ser... ¡competir contra las fotos en la memoria del teléfono!
Dentro de las implicancias de hacer una app de excelencia (sea en la nube, internas, con mayor o menor diseño arquitectónico), no se puede pensar en mobile sin pensar en una extensa capa de API’s que puedan soportar las operaciones. Embarcarse en 
dicha campaña obliga usualmente a replantear la apertura de la organización y su modelo de negocio.

INTERFACES CONVERSACIONALES
lo nuevo con potencial
Pero las aplicaciones móviles no son la única vía. Hoy existen las interfaces conversacionales que se presentan como una excelente alternativa a ciertos problemas puntuales de las apps: son más rápidas de hacer, requieren las mismas API’s que una app y no poseen barreras de adopción: una interfaz de chat o de voz como Alexa no es una traba en lo absoluto y se ha incorporado de a poco a la vida de los individuos. Un intercambio de palabras bien elaborado con un robot puede cumplir el mismo objetivo que un mouse y un teclado. Piensen si no sería más fácil completar un formulario en una pregunta-respuesta…¡que andar tipeando!

BIG DATA
si los datos son el nuevo petróleo...
Entonces empecemos a fabricar el combustible que alimentará a estos nuevos motores. ¿Cuáles nuevos motores? Los nuevos motores son los algoritmos. No solo basta con acumular los datos prolijamente en un lake, hay que hacer que sean insumos de nuevas soluciones y no simplemente hacer asociaciones correlativas entre ellos. “Si A y B, entonces C”, ya vamos a estar olvidando estas conjeturas para abordar otras que apenas podremos describir en tan pocas palabras.
La estrategia algorítmica será definitoria en el negocio, tener una rotación de este resultará tan importante como la política de selección de algoritmos. Estrategias como “Interleaving” sonarán cada vez con más potencia en lugar de A/B Test. Y, en este listadito, nos vamos quedando sin espacio. Antes de irme, les dejo estas otras dos que movilizarán las organizaciones de aquí a cinco años. Robotización automática de procesos y las otras realidades (virtual y aumentada). Sigámoslas de cerca.



Ricardo Scattini

Arquitecto de Soluciones Digitales

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